Hilos tensores PDO

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Hilos japoneses, lifting de cara y cuello sin cirugía: adiós a la cara triste.

En la actualidad estamos viviendo un nuevo auge de los hilos tensores con los nuevos hilos PDO (polidioxanona), también conocidos como “hilos mágicos” o “lifting coreano o japonés”. Se trata de una nueva generación de hilos tensores, cuya función es aportar el estímulo necesario para que la propia piel del paciente produzca, de forma natural, el colágeno responsable de reposicionar los tejidos y aportar firmeza.

Estos hilos se aplican mediante una técnica sencilla, sin incisiones ni suturas, y además, son reabsorbibles, lo cual aumenta de forma considerable su seguridad.

La polidioxanona (PDO), es un material de sutura ampliamente utilizado por cirujanos cardíacos desde hace décadas, lo que demuestra su gran resistencia y un perfil de seguridad indiscutible. Su indicación es realzar los tejidos que sufren las consecuencias de la flaccidez incipiente, con lo que se consigue un rejuvenecimiento a nivel facial y corporal, en una sola sesión y de forma ambulatoria.

Uno de sus puntos fuertes es el tratamiento facial, ya que se dispone de hilos de distintos tamaños que  permiten abordar la cara desde un punto de vista integral. Sus principales indicaciones son lifting de mejillas, lifting de cola de ceja, perfil mandibular, surcos nasogenianos, cuello y cara interna de brazos. No sustituye al lifting quirúrgico pues es una alternativa para “prevenir”, “reparar”, y “mejorar” la flacidez gravitacional y retrasar durante años un lifting quirúrgico por lo que se aplica principalmente en hombres y mujeres de entre 35 y 60 años.

Esta nueva técnica de lifting no quirúrgico está basada en colocar una serie de hilos en la dermis sirviendo, no sólo para mejorar la flacidez desde el interior, sino también para estimular la proliferación de colágeno y elastina en la capa de la dermis donde son insertados. Producen un efecto lifting biológico por reacción fibroblástica y generación de nuevas fibras de colágeno tipo I y tipo III alrededor de los hilos insertados.

Se trata de una técnica sencilla, mínimamente invasiva, sin suturas, sin cirugía y sin riesgos para el paciente, cuyo resultado tiene una duración de hasta 3 años. Además la zona tratada puede ser retocada en cualquier momento si el paciente lo requiere. A diferencia de los lifting con hilos tensores, el hilo PDO no presenta artefactos de anclaje, ni tiene que ser suturado, evitando, desgarros, sangrado, cicatrices, complicaciones y alergias.

El procedimiento, dura aproximadamente 30 minutos, comienza con el diseño del tratamiento a realizar, dibujando en la piel la dirección en la que se colocarán los hilos de tensado. Tras este primer paso, se puede aplica una crema anestésica 30 minutos antes de iniciar la sesión. Una vez anestesiada la zona, se implantan las agujas en la dermis, se presiona y se retira la aguja quedando implantado el hilo. Una vez finalizado el tratamiento, el paciente puede incorporarse a sus actividades cotidianas de forma inmediata.

Con la inserción de los hilos creamos una red sub-dérmica de soporte, que aporta la tensión necesaria para conseguir el efecto lifting, así como una estimulación del proceso natural de la formación de colágeno y elastina con resultados óptimos entre el segundo y cuarto mes.