Control lunares

Conozcamos nuestros lunares

Todas las personas deben aprender a examinarse los lunares para reconocer tempranamente la posibilidad de lesiones malignas. Se debe recordar el ABCD del melanoma:

  • A, de ASIMETRÍA, cuando la mitad de un lunar no se parece con la otra mitad.
  • B, de BORDES, cuando estos son irregulares.
  • C, de COLOR, cuando un nevo presenta diferentes colores o tonos (marrón, rojo, negro o azules).
  • D, de Diámetro, cuando un lunar es mayor a 6mm de diámetro.

Si un lunar tiene todas estas características, usted debe consultar al dermatólogo.

Tratamiento

La mayoría de los lunares son benignos (no-cáncer). Ellos no necesitan ser tratados. El dermatólogo debe observarlos para excluir clínicamente la posibilidad de cáncer, y en caso de sospecha, retirarlos o indicar una biopsia-diagnóstica. Sin embargo, esto no excluye que un lunar benigno, en un futuro pueda comenzar a malignizar.

Con la biopsia, o la exéresis total de la lesión, el dermatopatólogo examina el lunar en un microscopio. Este es un procedimiento simple y rápido. Si, eventualmente la lesión resulte en cáncer o pre-cáncer, se le indicará si la conducta es de una cirugía o de observación.

Muchos lunares tienden a recurrir, o reaparecer después de su exéresis (retirada). Esto es debido a que células del lunar pueden reproducirse nuevamente, en esos casos usted debe acudir al dermatólogo otra vez.